Una parte esencial del proceso de diseño es la selección de las fibras adecuadas para los tejidos que utilizamos en nuestros productos. Muchas de nuestras colecciones incluyen prendas confeccionadas con una sola fibra, como una camisa de popelina 100% algodón o un vestido de lino puro.
Aunque a menudo se prefieren las fibras naturales, mezclarlas con fibras sintéticas a veces puede dar lugar a un producto final más funcional. Los beneficios de las mezclas de fibras dependen de la función prevista de cada prenda y, por lo tanto, pueden variar según el producto.
Por ejemplo, mezclar lana con poliamida puede hacer que un jersey de punto se sienta más ligero y, al mismo tiempo, aumentar su durabilidad, ya que cada fibra aporta sus propias propiedades únicas. De igual manera, las fibras naturales recicladas suelen beneficiarse de la mezcla con fibras vírgenes, ya que las fibras recicladas tienden a ser más cortas y requieren la resistencia de las fibras vírgenes para crear un producto más duradero.